Tiene sentido la vida...

Tiene sentido la vida...

... para que tengan vida, y la tengan en abundancia!

De modos misteriosos

 

La palabra misterio figura 27 veces en la concordancia bíblica del Nuevo Testamento y de acuerdo a su etimología, sabemos que proviene de un término que significa "cerrar la boca". Después, en un abordaje más profundo, misterio se aplica a las personas que están iniciadas en una doctrina, lo cual no es accesible a la gente ordinaria. El misterio es algo secreto; una cosa escondida...

 

Un día mirarás atrás, y verás hasta dónde has sido sostenido por este amor, mientras puedes mantenerte de pie allí...

 

Te cito algunos ejemplos del uso del término que nos ocupa hoy:

 

Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. (Jesucristo en Marcos 4:11-12)

 

...que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu [...] y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; (Pablo a los efesios: 3:3, 4, 5, 9)

 

... para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio (Pablo a los efesios: 6:19)

 

... el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria (Pablo a los colosenses: 1: 26, 27)

 

... que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. (Pablo a Timoteo: 1 Timoteo 3:9)

 

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria. (Pablo a Timoteo: 3:16)

 

En el cristianismo contemporáneo hemos subestimado tanto a Dios que lo presentamos ante el mundo como un viejito limosnero que anda rogándole la atención a la gente con un mensaje tan infantil que se reduce al "Jesús te ama". Y no es que sea falsa esa aseveración, pero para el mundo postmoderno, esa frase provoca por lo menos desprecio, y entonces estamos en deuda con ese asombroso misterio que ha sido dado a conocer. Por eso hay muchos irreverentes que para referirlo le llaman "El Barba". Por supuesto que hay personas a las que el alma puede darle un vuelco con esas 3 palabras, pero si fuera tan simple la cosa, el apóstol Pablo no hubiera llegado a hacerse odiar por los religiosos de su tiempo a causa del mensaje que predicaba. En estos tiempos, el mensaje que se predica en las iglesias está matizado como para caerle bien a cualquiera, porque le acariciamos el ego a nuestra sociedad hedonista y no nos dimos cuenta que hemos comprometido seriamente nuestros principios por amoldarnos al modo de pensar de nuestro presente siglo.

 

Nos hemos querido volver los bonachones del mundo, y no nos dimos cuenta que terminamos volviéndonos insípidos, al punto en que la sociedad ni piensa siquiera en nosotros como alternativa a su profundo vacío existencial. Vos podés decirme que está todo bien, pero la verdad es que necesitamos aprender a movernos en maneras misteriosas otra vez para estar a la altura de las circunstancias.

Nos hemos querido convertir en estrellas de rock para cambiar al mundo con nuestra música, pero lo cierto es que le copiamos la música a los artistas que hacen mucho mejor que nosotros su trabajo. Hace un tiempo atrás, pensaba que entre las enormes diferencias entre el ministerio desarrollado por Jesús y el que llevamos adelante nosotros, supuestamente representándolo, está el hecho de que Él no se armó de un "grupo de alabanza" para salir a cambiar al mundo, y tal vez, si hubiera pensado en la alternativa del rock cristiano, la gente en vez de crucificarlo, lo habría ovacionado como a un héroe.

 

Yo fui uno de esos músicos que adoró al ministerio de la alabanza y claro que en muchos sentidos me valió para crecer, pero muchas veces toqué de oficio de la misma forma que solemos asistir a una iglesia estando completamente lejos de Dios. El Espíritu se mueve de maneras misteriosas, baby, y la verdad es que también lo hemos tratado de amoldar a nuestras fórmulas para que se comporte como a nosotros se nos antoja. ¡Y el misterio sigue estando lejos de nuestro alcance!

 

Déjale hablar de las cosas que no sabrías explicar, y si quieres besar el cielo, aprende primero a arrodillarte sobre tus rodillas, pibe (valga la redundancia).

Estoy descubriendo muchos tesoros escondidos y sé que para muchos sueno casi como un hereje y menos mal que no vivo en los días de la Inquisición porque ya hubiera tenido precio mi cabeza. A mí me gusta el desafío que tengo por delante, porque no me hace ninguna gracia seguir el patrón con el que no hemos hecho nada más que dar vueltas por este desierto sin llegar nunca a ningún lado. El reino de los cielos sufre violencia y ya sabés cómo sigue la frase, pero el problema nuestro es que nadie se anima a salir del gallinero, y vivimos diciendo que estamos hechos para volar en las alturas como las águilas, pero hasta aquí lo único que hemos logrado es encontrar un par de lombrices para mitigar esta hambruna espiritual de nuestro recién comenzado siglo. Hay héroes de la fe citados en la epístola a los Hebreos que no encajarían hoy en nuestra liturgia. Me gustaría saber a qué líder espiritual le gustaría tener en sus filas a un tipo que hoy camina sobre las aguas y pasado mañana saca la espada y le parte la oreja a un siervo del sumo sacerdote, simplemente porque le erró a la yugular, y que la misma noche de salir en defensa de la sana doctrina, está junto al fuego de una noche fría negando a Su Salvador.

 

Escuché a un predicador estos días hablando del perfil de elegidos por Jesús para conquistar al mundo, y omitió los detalles menos conocidos, porque ya es historia de escuelita dominical eso de que había un cobrador de impuestos y algunos pescadores; oíganme, un momentito, muchacho': también habían zelotes entre las filas de los seguidores. Tipos que estaban pensando la próxima revolución social de la nación para deshacerse de los romanos a filo de espada. ¡Lindos pibes con los que te juntás Vos, eh!

 

Hay misterios inexplicables, dirían los pingüinitos de la película Happy Feet, pero todo se resuelve si nos animamos a meternos un poquito más en las profundidades, y como ese mismo predicador dijo hace pocos días, esto no se trata de un evento como el Superclásico de la Juventud, o el próximo Congreso de Avivamiento a las Naciones; porque la clave está en un proceso y el problema es que no nos gusta ser procesados como para que nuestra mentalidad se conforme, no a este siglo desorientao', sino a la mente de Aquél que es la cabeza del Cuerpo, para hacer lo que Él nos está mandando y no aquello que a nosotros nos parece que tenemos que hacer.

 

Uno de mis héroes en la historia bíblica es Pablo el apóstol y me gusta el hecho de que haya salido de entre las filas del fariseísmo, siendo considerado como uno de los capos del movimiento, y que a la vuelta de los días, ande tirando la estantería de tradiciones religiosas que estaban mal interpretadas por los eruditos de las Escrituras. No eran simples guacamayos los que confrontaba Pablo con su mensaje. Su cabeza tenía precio y te aseguro que en sus revolucionarios viajes, no andaba por los púlpitos diciendo que Jesús te ama, porque obviamente, la cultura de su tiempo necesitaba un mensaje transformador, no una aspirina que te alivie el dolor. Pablo se movía de maneras misteriosas también.

 

Un día lo apedreaban hasta darlo por muerto y de allí se levantaba todo machucado para ir a la próxima estación, donde lo esperaba la cárcel de máxima seguridad, y lo más sorprendente es que en su ministerio tampoco había un grupo de alabanza, pero se ponía a alabar a Dios sin que sus manos puedan ejecutar ni un acorde y se te movía el piso brother.

 

Tocar es curar, lastimar es robar... y no es mi intención lastimar a nadie con esto, porque tampoco creo que la gente que está contenta con su estilo de vida espiritual tenga el más mínimo deseo de leerme. Hoy no nos hace falta una pálida luz para llenar nuestras habitaciones porque estamos en peligro de que el barco se nos hunda. Hace falta una zambullida aun cuando sea en una lluvia; pero el misterio será develado a esta generación si tomamos un grado de compromiso mayor con la verdad que el que hemos afrontado con nuestra religiosidad.

 

Yo no quiero ser religioso pero sé que hasta este punto me parezco mucho más a los fariseos que a esa manga de ignorantes que andaba atrás de un itinerante Palabrero que hacía maravillas en la vida de las personas.

 

Nosotros nos acostumbramos a leer los evangelios y no se nos mueve un pelo, mientras que a la audiencia a la que se dirigió el mensaje que se nos legó, los ofendía profundamente lo que se anunciaba. Había algo que removía la conciencia en palabras a las que nosotros asentimos sin siquiera considerar. Y me parece que el misterio no lo hemos querido conocer porque hasta donde me da la croqueta para entender, estamos viendo sin percibir y oyendo sin entender y mucho que digamos no nos estamos convirtiendo. Y una de las cosas que aprendí en Catedral Familiar hace algunos años es que la conversión no es un evento, sino un proceso; o sea que yo no me convertí, así como por arte de magia, el día que acepté que necesitaba a Jesucristo en mi vida, sino que se inició un proceso que todavía está en pleno desarrollo. Me estoy convirtiendo en algo distinto a lo que era; y esto es una Metamorfosis al mejor estilo de Franz Kafka.

 

Y pasaron muchos años como para llegar a entender que artistas que han llenado al mundo con su música, tienen escondido en su lírica al misterio, porque saben explicarlo mejor de lo que lo hacemos con la música cristiana. Me pasé años escuchando a Marcos Witt, Guardian, Romero, Rojo, Alex Campos, Rescate y tantos otros a los que no conoce nadie fuera de nuestros muros, porque no han aprendido a ser astutos como serpientes y mansos como palomas. Y claro que la música cristiana creció muchísimo, pero los Grammys tuvieron que incluir una categoría discriminatoria como para galardonar también a los "ministros" de nuestra subcultura.

 

What are we gonna do, baby?

 

Yo quisiera aprender a ser un poquito más incisivo para parecerme más a Pedro que a los conservadores de mi tiempo. Todavía estoy armando mi rompecabezas y hay muchas piezas que he tenido que descartar porque sirven para la subcultura pero no afectan a nadie.

 

Eleva mis días, Señor y alumbra mis noches como a ese peregrino pueblo la columna de fuego en el desierto.

 

Hay un mensaje que Dios está intentando darle al mundo, pero que no es tan obvio al entendimiento como para salir a decirlo frívolamente.

Yo todavía no entiendo por qué soy tan extraño en mi propia tierra, pero aprendí que no vale la pena cantar una canción más, cuando puedes cambiar la historia como bailarín.

 

«Tu has estado huyendo de lo que no entiendes.» - Bono en la canción Mysterious Ways.

 

Claro que Jesús te ama, pero es bueno tener fundamentos más profundos para que el mismo mensaje sea decodificado a personas que responden a distintas ideologías y culturas.

 

¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! (Pablo a los Romanos: 11.33)

 

Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. (Pablo a los Corintios: 2. 7-9)

 

©25/11/2011 MJP | San Carlos de Bariloche, Argentina

 

Aborto: ¿A favor, o en contra de la vida?

El debate sobre el aborto es uno de los más filosos que existe cuando se pretende argumentar desde una postura religiosa para dar una respuesta. Me sorprende que los más importantes líderes religiosos prefieren hacer lo de Pilato, porque esto pone en evidencia que hay temas que se nos escapan de las manos. Y la mayoría de las personas que se manifiestan al respecto, argumentando de modo tan simplista que están a favor de la vida y en contra del aborto, desconocen profundamente, no sólo este tema, sino que hablan supuestamente en nombre de Dios, sin tener siquiera el hábito de cultivarse en los principios enseñados en la Palabra de Dios.

 

En este mismo instante, estoy escuchando un debate radial entre dos mujeres confrontadas en sus ideas, y antes de entrar al blog para escribir, busqué información que pudiera servirme en la biblioteca cristiana en cuanto al tema, pero pareciera que a los cristianos no nos interesan mucho ciertos temas de los cuales después opinamos tan abiertamente y con tanta seguridad. El conductor del programa radial afirma que lo que le sorprende del caso es que los hombres no opinen y parezcan desinteresados al respecto.

 

Una de las mujeres, plantea que si la concepción es el inicio de la vida, entonces, hay miles de seres humanos congelados en laboratorios por los que nadie aboga. Y después de terminada la entrevista, pienso que Dios parece no tener a nadie que sepa representarlo con una opinión que demuestre que tenemos una respuesta para esa palabra tan incisiva, que como comentó un amigo después de leer lo que escribí ayer, podría muy bien haber sido su propio caso, pero hubo alguien que decidió que él naciera.

 

En la biblioteca apenas encontré entre todas las revistas de Apuntes Pastorales una alusión indirecta al respecto, y eso ya dice mucho.

"En mi opinión, muchas personas no se percatan todavía de que el aborto es el homicidio de un bebé, cuya vida se inicia en la concepción. Abundan los argumentos sobre el momento en que el bebé llega a ser un «ser humano».


"Después de años de lidiar con mujeres que decidieron abortar he sido testigo de primera mano del dolor vinculado a ese evento".

Esly Regina Carvalho - Apuntes Pastorales Volumen XXIV - Número 1

 

Si hay un detalle que llama mi atención es una cita resaltada de la nota que dice: "Nuestra cultura enseña sobre los placeres del sexo, pero no sobre sus responsabilidades".

 

Pero uno de los libros que siempre recuerdo al considerar el tema y que me marcó profundamente cuando lo leí en 1995, es ¿Por qué esperar? Lo que usted necesita saber sobre la crisis sexual del adolescente. Ese libro está hoy entre el material bibliográfico de la biblioteca Nanum, y desde que tengo contacto con la misma, no recuerdo que a nadie haya interesado ese libro tabú, y de hecho, yo lo leí, no porque me lo comprara y me perteneciera, sino porque en aquel tiempo de mi adolescencia, ese libro fue un obsequio que una de las filiales de la misión le hizo al departamento de jóvenes de la congregación a la que yo pertenecía. Leí el libro y compartí sus impresiones a muchos jóvenes desde entonces, y justamente aquel tomo, se lo presté irresponsablemente a otro joven de otra de las congregaciones de aquella misión que nunca lo devolvió. Lo importante es que fue usado, y estoy seguro que en la iglesia a la que fue donado, hubiera sido apenas un adorno decorativo al que ningún joven accedería y dudo que un adulto hubiera pensado en revisar su contenido siquiera.

 

En su página 241 hay un subtítulo que trata los embarazos indeseados y abortos. A continuación algunas opiniones de jóvenes que vivieron directa o indirectamente la experiencia:

 

«La trágica realidad entre las chicas de escuela que están embarazadas es que ellas creían que nunca quedarían embarazadas la primera vez, o que las que se embarazaban son solamente las chicas malas».

 

«Cuando dejé a mi bebé en el hospital, un día después de nacido, sentí como si hubiera dejado con él parte de mi vida. El problema y las heridas causadas por el sexo prematrimonial excedieron todo beneficio. Aprendí esto de la manera más difícil».

 

«Una amiga mía tuvo un aborto cuando tenía 16 años. Ahora está casada, y está ansiosa de tener su propia familia. Después de un tiempo de espera y viendo que no quedaba embarazada, fue a ver al médico. Evidentemente el aborto había dejado cicatrices en la pared interna de la matriz...»

 

Y estos son datos publicados en este libro de 1989:

 

"Dice la Dra. Speckhard que de las mujeres que tuvieron abortos, un 72 % no tenía ninguna convicción religiosa, y que un 96 % consideraba el aborto casi como un asesinato. Y según esta doctora, las consecuencias a largo plazo en uno de sus estudios son estos:

 

81 % revelan preocupación por el niño abortado.

73% revelan recurrencias de la experiencia del aborto.

79 % revelan "locuras" relacionadas con el aborto.

54 % han tenido pesadillas.

35 % han experimentado "visitaciones imaginarias" del niño abortado.

23 % informan de alucinaciones relacionadas con el aborto."

 

Y otro testimonio del libro: " Los abortos exceden el número de muertos provocados por el Holocausto, y las madres adolescentes están demostrando ser una triste falsificación de una madre verdadera. Con todos los cambios que hay en nuestra sociedad, una cosa permanece constante: La paga del pecado es muerte.

 

Entonces, a la luz de lo poco compartido en esta nota sobre este candente tema, llego a una conclusión que trataré de concluir en este artículo, o a lo menos, lo dejaré picando para que cada lector extraiga la idea y lo analice:

 

Los seres humanos queremos vivir a como se nos dé la regalada gana y exigimos siempre todos los derechos que nos competen, pero no tenemos el mismo ánimo a la hora de cumplir con nuestros deberes. Me pregunto si acaso nos corresponde a los cristianos determinar los derechos de los demás, cuando ellos han decidido vivir en el mundo sin Dios. Y sé que acá lo que está en juego por lo menos, es la vida de un bebé. Otro de mis fervientes lectores observó que no podemos terminar dándole el gusto a todos, y pienso que como observé ayer, hasta el divorcio es una muestra de las concesiones que ha tenido que hacer Dios, debido a la dureza de nuestros corazones. Y allí es donde se hace tan necesaria la intervención de la Iglesia, pero cumpliendo con su función análoga de levadura de la sociedad. Se supone que tenemos que mostrar el camino, alumbrar con nuestra luz en las tinieblas, pero no simplemente cuando surja la cuestión de una legalización en los congresos de nuestras naciones. ¿Acaso nunca vamos a anticiparnos?

 

¿Será que mañana recuerden los acérrimos defensores pro-vida que están a favor de la vida? Y pregunto, además: ¿Si tan a favor de la vida estás, por qué se nota tan poco tu interés por hablar de la vida que Jesucristo vino a darnos?

 

¿Acaso no es trascendental hablar del mensaje que nos cambió la vida? (Si es que se le puede llamar vida a lo que teníamos antes).

 

Voy a adjuntar a esta nota un video que refleja mucha vida. Son niños africanos que fueron reclutados para formar un coro y que vienen de las peores situaciones humanas que nos podamos imaginar. Entre ellos hay huérfanos, y vienen del continente que llamamos "pobre". Ellos nacieron a pesar de todas las desventajas, y pienso que allí está la clave para tratar de redirigir la vida de una mujer que planea abortar. Lo que favorece la ley es que habrá regulación. Los abortos clandestinos serán muchísimos menos y se salvarán muchas vidas. Además, pienso que muchas mujeres tendrán el consejo profesional como para reconsiderar su postura, y dudo que algo así suceda en una de esas carnicerías de nuestro territorio.

 

El año pasado leí una novela escrito por Barbara Wood, aunque con pseudónimo, y la historia gira en torno a una "venganza de amor". Una joven muy fea y pobre fue obligada a terminar con su embarazo y terminó en una carnicería. Nunca pudo ser madre, pero su venganza se llevó a cabo. Casualmente, el perpetrador de ese aborto devino en un famosísimo predicador de las Buenas Nuevas, pero era un fabulador que tenía puesto su interés en el dinero y el poder.

 

Al mismo tiempo, estaba leyendo la novela de Danielle Steel, Caleidoscopio, en la que se habla de las desventuras de tres hermanas. Una de ellas sufre un aborto y lo peor de la vida por su condición de mujer, principalmente.

 

Me sensibilizó mucho pensar que todavía hay mucho por hacer en nuestro tan "civilizado" mundo, pero pareciera que seguimos dando manotazos de ahogados sin saber de qué modo participar en algo productivo, y por eso es mucho más sencillo salir a gritar que estamos a favor de la vida y que NO al aborto.

 

Nos falta fundamento. Nos falta esencia. Y sobre todas las cosas, nos falta amor por el prójimo.

 

Algo puedo hacer para evitar al menos un aborto más, pero si me quedo distraído en el camino, prefiero que haya legislación para las que de todas maneras van a abortar a pesar de mi indiferencia.

 

 

 

por Marcelo Javier Paillalef, 02/11/11 - Bariloche, Argentina

 

¡Ley del aborto ya!

Si te quedás con el título vas a pensar que perdí toda compostura, si es que alguna vez llegaste a pensar que la tuviese. Hoy en Buenos Aires, Argentina, el revuelo responde a la Legalización del aborto, y entonces, los conservadores (entre los que se encuentran casi todos los cristianos), ponen el grito en el cielo, aduciendo que están a favor de la vida y totalmente en contra de que se atente en contra de la vida que está por nacer. Yo entiendo que eso responde más que nada a un desconocimiento profundo del tema, y entonces, como la iglesia tiene siempre esas ideas radicales infundamentadas, ya nos toman como fanáticos con los que no se puede debatir, por el sencillo hecho de que no tenemos ni idea de las cosas que pretendemos defender, y si alguien nos cuestiona un poco en lo profundo, entonces, encontramos el escape de demonizar todo lo que esté fuera de nuestro campo de influencia.

 

¿Estoy a favor del aborto? No. ¿Y entonces, quién te entiende? Espero poderme explayar y no aburrirte con mis cuestionamientos... Seguí atentamente la lectura. 

Hay una imagen que pareciera no tener que ver en nada con el tema, pero vaya que

Una historia llena de música y vida

dejó una huella profunda en la vida de un saxofonista, y no me refiero precisamente al de la imagen, que apenas estaba en proceso de llegar a ser uno, pero hubo gracias a ese saxofón una historia que tiene que ver con el aborto. El de la foto soy yo...

 

Por ese tiempo, tomaba clases con un amigo que había conocido mucho tiempo antes, y al que le había contado mis intenciones de aprender a tocar el instrumento que él domina y que además enseña a tocar. Nunca olvidaré una lección que me dio la primera vez que nos comunicamos, sin siquiera jamás habernos visto todavía. El tiempo pasó y tuve mi revancha, y entonces fui yo el que le dio una lección al maestro... y esa lección tiene que ver mucho con otra historia en la que el crédito lo lleva mi mamá; y también tiene que ver con el aborto.

 

Éramos todavía pibes, y nuestro único interés era el fútbol. No entendíamos todavía lo que era el desafío de vivir, pero uno de los amigos del clan se mandó una de las suyas, y embarazó a su novia. El muy sinvergüenza ignoró completamente mi inmadurez y entonces, no fui el que supo los pormenores del caso, sino mi mamá. A mí el poncho me quedaba muy grande...

 

Mi amigo vino a ver a mi mamá en su desespero, para pedirle el favor de que le ofreciera ayuda económica para practicar un aborto, porque no sabía nadie más que ellos lo que había pasado, y como buen hombre que había sido en la cama, temía por su virilidad... ¡Era un pibe recién!

 

Mi mamá fue un instrumento de Dios en esa situación y aconsejó a mi amigo de lo que debía hacer: Responsabilizarse. Le dijo que si se decidía por el aborto, estaba haciendo exactamente lo mismo que si matara a su propio hermano, el cual era su debilidad. Mi amigo terminó llorando como una magdalena, y prometió que tomaría el toro por las astas y enfrentaría sus propios miedos como buen hombre que había sido. Su hijo nació y desde aquel momento, yo perdí un amigo, pero mi mamá ganó a un profundo admirador. Ella un día lo confrontó preguntándole si sería capaz de matar ahora a su propio hijo. No hace falta que me explaye en la respuesta.

 

Como buen narrador de historias, el día que mi profesor de saxofón me contó su gran desventura, yo hice una ensalada de teología, sermón y dramatismo con aquella anécdota, pues resulta que la pareja de mi profesor, había quedado embarazada en contra de los determinantes planes al respecto del saxofonista.

 

Seguramente, a estas alturas debes estar pensando que te traje engañado hasta aquí con mi título, pero, no te adelantes, porque recién vamos empezando.

 

No podía darse el lujo de traer un hijo a este macabro e irrecuperable mundo, y ya estaba definido el asunto: Un hijo suyo no, bajo ningún punto. Y sus imprecaciones ni siquiera entendían el contexto en el que nos encontrábamos, porque él no tenía por qué darle explicaciones a Dios siquiera, en cuya iglesia estábamos, y me pidió disculpas que tuviera que postergar mi clase por sus cuestiones personales, y por supuesto, yo como se supone que haría cualquier cristiano en semejante condición, me encontraba comprometido a darle el sermón de su vida como para que salga ese día con el remordimiento de sentirse un asesino.

 

Algo supongo que hizo su efecto entre todo lo que ese día hablamos, porque un año después, paseando por el Shopping de mi ciudad, lo encontré a punto de hacer una presentación suya, y me presentó a su mujer y a un rubiecito de ojos claros que ya tenía una flautita a su cargo, y que respondía al nombre de Ian.

 

Al papá se le caía la baba por ese pequeño, y yo, ni lerdo ni perezoso, le hice la pregunta de rigor: ¿Todavía tenés ganas de matarlo? Claro que la pregunta fue algo así como una patada al hígado para mi profe-amigo, y di por sobreentendido que la respuesta también en este caso era obvia.

 

La diferencia de estas dos historias es el aspecto económico. Mi profesor no vino a mí pidiéndome una ayuda para su cometido; supongo yo que de haberlo determinado y llevado a cabo, el asesinato de Ian, hubiera estado en buenas manos. Claro que dudo que la mujer llegara a olvidar el trauma que las marca ante tal acontecimiento, pero doy por supuesto que su vida no hubiera corrido peligro. En el caso de mi amigo, la historia es muy diferente, y no sé dónde hubiera terminado esa jovencita, si el hubiera encontrado ayuda en otro lado.

 

La realidad nos muestra un detalle que escapa a nuestro supuesto amor por la vida. Hay vidas en juego, y no se trata solo de la de un bebé. En este preciso instante, en distintos rincones de Argentina se están practicando abortos clandestinos sin que haya ninguna Margarita, ni tampoco un estudiante de saxofón que alcance a intervenir con sus convicciones por el derecho a la vida para salvar, no solo al bebé, sino también a la mamá, que suele terminar en nada menos que una carnicería, donde si no muere, puede sufrir secuelas permanentes por el resto de su vida, lo que la marcará con la culpa de nunca más poder tener un hijo. ¡Yo conozco casos, y son historias muy crueles!

 

El aborto es una realidad instalada que está hoy al margen de la ley, y esa es la cuestión de fondo, señores. Donde no hay ley, no hay garantías, y la desprotección ya no alcanza la vida de un bebé no nacido; el daño afecta a familias enteras, y me imagino que se te ocurrió pensar lo que hubiera sido el caso con mi amigo si, la que hoy es madre de sus hijos, hubiera muerto por la mala praxis de un aborto clandestino.

 

Si estamos tan a favor de la vida como rezan nuestras pancartas, entonces, es tiempo que en el día a día, hagamos algo por afectar la vida de nuestros jóvenes con algo más que mera religión, puesto que he visto a muchos chicos que participan en la iglesia y cumplen con todos los ritos de nuestros "cultos", pero que a raíz de la carencia de liderazgo e instrucción, terminan la jornada en una noche traviesa que deriva después en un embarazo no deseado, y te aseguro que allí es donde el fantasma del aborto toca antes que nadie la puerta, porque mientras tanto, en la iglesia, seguimos con esos "cultitos" intrascendentes, que para serte honesto, sirven poco y nada...

 

¿Y estamos a favor de la vida? No se nota.

 

Podríamos hacer algo más que "cultos" para alcanzar la vida de un violador que marcará la vida de una joven para siempre y además de robarle su más precioso tesoro, la dejará con un embarazo que no creo que sea para nadie deseable, y dudo que una persona a favor de la vida, sepa de otra alternativa mejor ante esta hipotética situación.

 

¿Estoy a favor del aborto? No.

 

Estoy a favor de la legalidad, para que no sigan cometiéndose dobles crímenes, puesto que mientras nos decidamos los que estamos a favor de la vida, a enseñar de qué se trata esa vida, muchas mujeres seguirán entrando a las carnicerías que tienen sucursales en distintos lugares de mi país.

 

Jesucristo sorprendió a sus contemporáneos al hablar de divorcio y al tratar a una adúltera de un modo dignificante. Nosotros mucho no nos parecemos.

 

Nunca fue el plan de Dios que un matrimonio terminara en separación, pero a causa del pecado, hubo una concesión que hasta la mitad del siglo pasado, generaba que los moralistas se rasguen sus vestidos. Hoy ya parecemos demasiado acostumbrados al divorcio; y el divorcio es ley. Eso no quiere decir que yo esté a favor del divorcio.

 

Muchas veces escucho hablar de Cultura de Reino, refiriéndose la expresión al ideal cristiano al que tenemos que aspirar; sin embargo tengo amigos cristianos que terminaron divorciados y doy casi por sentado que tengo amigas cristianas que prefirieron el aborto al repudio de la condenación para lo cual somos tan buenos los cristianos.

 

Si fueras mamá, papá, hermana, hermano, amigo... de una mujer que expiró en una carnicería, tendrías otra idea de lo que significa estar a favor de la vida.

 

Yo pienso en Luciano y sus hermanos. Veo a sus papás todavía unidos. Me acuerdo de Ian, y le doy gracias a Dios de que nos usara para llegar antes que la ley escrita en el corazón de esos hombres que no sabían a lo que se arriesgaban.

 

Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;
conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.

(1 Timoteo 1:8-11)

 

 

por Marcelo Javier Paillalef, 01/11/11

- Bariloche, Argentina

Máscaras

 

Le dije que no sabía algo que podría haber dicho que sí sabía. Me estoy acostumbrando a reconocer que sé menos de lo que pretendo saber, y eso no está nada mal, porque aun las cosas que supuestamente sé puede que no las sepa como deben saberse. Creo que voy de a poco transformándome en alguien un tanto más auténtico, que es lo que parece costar mucho encontrar hoy. Reconocer limitaciones, aceptar los defectos con tanta gracia como la que ponemos en mostrar nuestras virtudes; y eso es lo que pudiera volverte menos popular según se piensa, pero que en estos tiempos de tanta virtualidad, justamente será lo que haga la diferencia.

 

Será que suele hasta gustarme más conversar con un niño que con los adultos que, casi siempre, hablan solamente para rellenar espacios, o porque no tienen nada mejor que hacer, o quizá fuiste la alternativa con la que se cruzaron en el camino siendo que les da lo mismo haberte encontrado, o haber gastado el tiempo perdidos en las redes sociales. Yo, vuelvo a usar este espacio en el que solía dialogar en voz hecha letras como si conversara cara a cara con alguien, pero por los desencuentros y principalmente por los desengaños amorosos, prefería el silencio cada tanto. A veces es simplemente un monólogo, pero cuando se dan ocasiones como las de hoy, siento que vale la pena andar sin pretender ser algo más de lo que en realidad somos.

 

Asumí que este fue un año que no tenía la posta sobre lo que otras veces se me hacía tan fácil afirmar, y las horas avanzaban y hablar se transformó en un instante sublime, como esos que cuesta descubrir y que sospecho que muchos no encuentran, porque dejar a un lado las apariencias no es tarea sencilla y también soy de los que elude esa opción muchas veces. Y no es que sea un año que no esté de acuerdo a mis expectativas, pero hubo ocasiones, como por ejemplo en el amor, en que creí haber dado con el meollo del asunto y simplemente estaba tan desorientado como se dice del turco en la neblina.

 

Y resulto sorprendido de lo que ocurre cuando quito un poco de ese maquillaje que usamos para parecer un poco más glamorosos. No soy lo que simulé tantas veces ser, y me conviene reconocer todo lo que todavía me falta.

Precaución

No queremos responsabilizarnos de nuestros propios actos, y siempre hay un semejante al que culpar, o estará al final de la cadena la serpiente que fue más astuta que el ser pensante.

Las limitaciones que nos imponen nunca nos han gustado y llegamos a pensar que podemos ser la excepción a la regla si violamos los principios establecidos. Todos hemos llegado a cuestionar a Dios por sus regulaciones y por la forma en que pareciera querer castrar nuestra individualidad y libertad con cada una de sus prohibiciones. Vemos sus requisitos y pensamos que no es para nosotros el estilo de vida que nos ofrece, porque desde el principio hemos decidido asumir el control de nuestros caminos, asumiendo que seguir los impulsos del corazón no tiene por qué estar mal. Y allá vamos con nuestras finitas mentes presumidas de conocer más de nosotros mismos que Aquel que nos pensó desde la sabiduría de Su eternidad.

 

El riesgo es parte de nuestro carácter y desde siempre nos hemos atrevido a ir en busca de lo desconocido sin la brújula que nos indique el norte, y suponiendo que nuestro sentido de la orientación sabrá decirnos para dónde ir una vez que no sepamos el lugar al que hemos llegado. Desafiamos al amor eterno y creemos que con nuestro orgullo sabremos resolver los dilemas con alguna cura milagrosa, o un parche a modo de hojas de higuera. Necesitamos revisar nuestra hoja de ruta para ver si hemos sabido llegar a buen puerto con nuestra arrogancia. Algún día puede ser demasiado tarde para eso, y no porque contraigamos el virus del SIDA o se infecte nuestro ordenador con algún nocivo virus informático, siendo que en definitiva sea nuestro propio cuerpo, o nuestra tecnología, están destinadas a ser obsoletas con el paso del tiempo; sin embargo no tenemos por qué acelerar el proceso del deterioro por una mala decisión en la edad rebelde de nuestras vidas.

 

La vida puede ser otra siempre que lo elijamos, porque uno de los mayores asombros en la divina intención de hacernos a imagen y semejanza del Creador, es la de darnos la libertad de elegir lo que mejor nos parezca, y lamentablemente todos nos hemos desviado en nuestro parecer porque supusimos que el camino, la verdad y la vida no eran la mejor ruta para el deleite de nuestras almas inquisidoras. Nos hemos preguntado muchas veces dónde es que está ese Dios que permite el sufrimiento que nosotros mismos hemos sabido conseguir.

 

No queremos responsabilizarnos de nuestros propios actos, y siempre hay un semejante al que culpar, o estará al final de la cadena la serpiente que fue más astuta que el ser pensante. ¿Qué es lo que buscábamos fuera de los confines del Paraíso? ¿Qué es lo que buscamos en este maldito sistema que está condenado a la desgracia y la insatisfacción?

 

 

"Un hombre golpeando la puerta de un burdel está buscando a Dios" leí en uno de los libros de mi autor favorito, citando a otro gran escritor del pensamiento humano. Es en los escabrosos pantanos de nuestra sexualidad en los que un hombre y una mujer buscan saciar la sed insaciable de eternidad. Todo tiende a reducirse a ese llamado natural que no hemos querido domesticar, y que lo catapultamos hasta convertirlo en un dios, alrededor del cual giran tantos intereses en este mundo cegado por la oscuridad del sitio perdido que alcanzamos en nuestro humanismo.

 

Hay niños que serán violados hoy, mujeres que ingresarán al mercado oscuro de la prostitución sin querer para nada llegar a eso, hay mujeres que no terminarán en la prostitución, pero que sí serán abusadas sin que a su violador le importe que hoy es el día internacional de la lucha contra el SIDA. Y las primeras planas de las revistas en el mundo atraerán el deseo de poseerlas con una imagen que apela al deseo sexual por medio de una provocadora fotografía. Y todo lo que se consume diariamente suele publicitarse despertando los bajos instintos, y entonces me pregunto si acaso no tendríamos que reconsiderar la cuestión para atraer la atención a lo que el Creador quiso regalarnos cuando nos ideó como seres sexuados.

 

"La razón por la cual los cristianos deberían evitar la vulgaridad no es porque tengan una visión distorcionada del sexo, o estén avergonzados de él, o le tengan miedo, sino porque tienen una visión alta y santa, y lo consideran uno de los buenos dones de Dios, cuando ocupa el debido lugar, y no quieren verlo degradado. Todos los dones de Dios, incluyendo el sexo, son temas de agradecimiento en lugar de bromas. Reirse de ellos lleva a degradarlos; agradecer a Dios por ellos es la manera de preservar su valor como bendiciones de un Creador amoroso" (John W. R. Sttot, El mensaje a los Efesios: La Nueva Humanidad).

 

Creemos que hemos llegado lejos y es muy cierto: Nos hemos alejado demasiado de aquel marco en el que se ideó contenernos. Es cierto que nos echaron del jardín, pero la razón de ello es un misterio mayor a las preguntas que nos hacemos cuando la desgracia toca de cerca a nuestras vidas. Podemos volver y no es muy difícil de entender que sólo hay una puerta. La libertad que pensamos limitada es la que nos cuesta atrevernos a vivir solamente porque seguir las sagradas leyes que quieren escribir en nuestros corazones nos lleva a encontrarle un sentido eterno a la sed que nos provoca este desierto.

 

 

 

Con el más profundo respeto a todos los que son víctimas de este atroz virus.

1/12/10 MJP - Bariloche, Argentina.

El tesoro nunca encontrado

Pensando siempre en esa idea que han compartido muchos conmigo y me han alentado a hacerlo, escribir un libro siempre tiene que tener una razón de ser. Hasta mi propia hermana lo ha manifestado pero ¿cuál sería el tema?

Resulta que después de mucho tiempo llegué a la idea que me motiva a pensar en la posibilidad de escribir un libro. Tiene que ver con esa etapa de la vida donde queremos alcanzarlo todo y alguien viene a decirnos que no. Que estamos locos y que nos falta experiencia o algo que no saben definir.

Este es el tiempo de la juventud y el mundo bien lo ha sabido entender porque la publicidad está orientada hacia los que tienen hambre de protagonismo.

Mi libro será antes de publicado, compartido de un modo que después habrá que ordenarlo para el papel.

Mi manuscrito será con letras de un teclado y todos los amigos que han seguido mis delirios conocerán lo que ha estado latente bajo la superficie en la cosmovisión del poeta de la Tierra que Enamora.

Hoy - El descrédito de la tradición.

¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar? (1 Samuel 17:29)

Cuando soñamos en la juventud creemos realmente que podemos llegar donde nadie jamás se atrevió a llegar. Estamos seguros de que si Dios está con los que se animan a caminar sobre la aguas, entonces podremos con confianza probar lo que nadie antes llegó a considerar.

¿Qué sería de la historia sin la determinación de un muchachito que se atrevió a desafiar al gigante? Nadie hubiera dado un céntimo por él, pero él sabía que su Dios no habría de defraudarlo. Se sentía preparado para ese momento porque un gigante por grande que fuera, no significaba nada para alguien que sabía que a su lado estaba el Todopoderoso.

¿Qué le hemos hecho a la juventud que hoy la consideramos inútil? ¿No será que las voces con que les hemos querido silenciar tendrán que quedar ridiculizadas ante lo que pueden lograr los que saben que todo es posible con solo creer?

Cuando veamos a un intrépido y atrevido joven tenemos que pensar que si con nuestro conservador estilo no logramos nada, ellos pudieran con un par de piedras demostrarnos que estábamos equivocados en menoscabarlos.

El joven Timoteo recibe una orden de parte de su mentor: Que nadie tenga en poco tu juventud.

Hoy tiene que comenzar a sonar este reclamo como nunca. Nadie tiene derecho a privarnos de hacer lo que nadie quiso intentar siquiera. Es tiempo de atrevimiento y determinación.

¡Que los demás observen!

Dreams

 

Los sueños imposibles son patrimonio de pocos...

 

No es sencillo de creer aquello que pudiera decirte hoy cuando todo parece atentar contra esos sueños que parecen tan frágiles en un mundo tan hostil.

 

Todos hemos alguna vez querido cambiar el mundo, y todo podemos hacerlo si acaso empezamos por cambiar nuestro propio corazón. La vida que tenemos puede cambiar. Todo lo que hoy es turbio puede cambiar si dejamos fluir el río del tiempo con la esperanza de ver cómo Dios hace de nuestros sueños aquello que tenía en Sus pensamientos antes de que nosotros pudiéramos siquiera llegar a existir.

 

¿Volar?

 

Pues he sentido mis alas batiendo en el aire con la libertad que me da Jesucristo, y no quiero parecer religioso, ni santulón. Hablo sinceramente y con conocimiento de causa. Volar es una cualidad que desarrollan los soñadores y las alas que no vemos con estos ojos nos elevan el día que dejamos atrás la condición en la que todos nos encontrábamos antes de saber que el peso de nuestro pecado era lo que nos impedía despegar.

 

El mundo mirará a nuestros sueños como utópicos. No es algo que sea común ni ordinario. Muchos demuestran que ciertos sueños son realizables. Dios nos mostró que el mayor de Sus sueños era posible: Estando todos muertos en delitos y pecados, envió a Su Hijo para morir y para que con Su resurrección también revivieran nuestros espíritus y tuvieran un hogar al que pertenecer.

 

Nothing is impossible with God!

 

 

 

Continuará...

 

 

Music is a gift from God

 

Las reuniones dominicales suelen ser en la iglesia algo monótono y previsible. Cuando rompes esos esquemas corres el riesgo del rechazo conservador.

 

No fue el caso, y hay mucho por aprender todavía para ser un buen músico. Esta hermosa pieza adaptada por John Patitucci para bajo de 6 cuerdas sonó por primera vez en una Iglesia Evangélica de Bariloche (me atrevo a suponer esto) el domingo 18 de julio de 2010, adaptada para bajo de 5 cuerdas (1 menos) por Javier Paillalef.

 

El video es apenas un preludio de la versión definitiva porque Lu me pidió que le mostrara un video donde estuviera yo tocando. Grabándose uno aprende mucho más y ve esos detalles por mejorar aun cuando al resto le parezca que todo salió bien.

 

La razón de hacer algo tan distinto a lo habitual responde a 3 razones principales entre la que ya mencioné:

 

1 - Gratitud al Dador de toda buena dádiva

2 - Un presente para todos los que estuvieron en esa reunión

3 - Responder al deseo de Lu.

Podré escribir mi himno en ti



Si hay un día en que tuviera la capacidad de escribir con mis hechos en tu historia los deseos de tu alma, no habrá oscuridad en la noche a menos que me busques a tientas con caricias y dejes refugiarme en tu amor.

Si es un himno o sonata quiero que vibren notas de tus besos y enciendas la melodía con tu voz diciendo que no calle mis palabras y las repita en los compases de las cadencias nuestras en el ritmo que da vida y hace que dejes tu aliento aquí en mi pecho.

Yo compongo las palabras que educando al corazón que llevo están para que sepa comportarse ante su dama y sepa darle la ternura y fortaleza de su hombría, como así también sea para ella el niño que dirá sus torpes letras para seducirla y conquistarla otra vez en cada noche.

himno de grandeza por el don maravilloso del amor que ha llegado hasta tu puerta desde mi distante caminar, que estaba envuelto en la arrogancia que surcaste para penetrar en los latidos indefensos que ya no saben palpitar sin ti.

Huye me dijiste cuando era ya cautivo, y al volverme prisionero de tu esencia por mi propia voluntad, no quisiste ya escaparte de los pensamientos que no dejan de decirme que soy tuyo y que mañana al despertar ya harán temblar en mis adentros ese nombre que pronuncio porque es el que llevas tú...

She'd travel half the world...

 

"Por que Jehova es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones." Salmos 100:5
 
Gracias a mi Dios, has llegado, y como seguir ahora sin ti?
 
Ya no te buscaba, solo esperaba...y aquella inmovil imagen en mi cabeza, llena de soledad y matices grises; de pronto se ha vuelto un collage primaveral.
 
Empiezo a comprender como uno a uno, los suenios que en mi inocencia pretendia, inexplicables e inalcanzables, van cobrando sentido; cuando aquel abismo de la frustrante realidad que conoci alcanzo mi particular mundo..di por hecho que no habriamos de encontrarnos..
 
..y donde estaras ahora? De mis adentros brotaba la amarga duda, mientras te soniaba rozando la muerte, y me dejaba envolver en palabras futiles.. hasta que.. una lejana luz comenzo a captar mi atencion, un sentimiento que conozco, una voz que reconozco.. eres tu.
 
Te buscaba, creyendo que no te encontraria, te esperaba creyendo que tal vez no llegarias..y hoy tu luz me envuelve, sensacion calida, que crei desvanecida. No me dejaras, no te dejare.
 
Al fin llegaste, es hora de emprender el viaje juntos! Corazón--Corazón
 
Lu.

 

 

Escrito para mí, por la mujer que me envió ese video. Según ella dice, no sabe escribir y tuve que insistir para tener su permiso de publicarlo. Me enseña canciones y son las que me dedica... Escribe cosas que me dejan impresionado y presume de no saber hacerlo... ¡La amo!

 

Sorpresa

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