Este mundo inteiro é seu por Marcelo Javier Paillalef
"Hijo mío, vé con Dios que este mundo entero es tuyo".
En estos últimos días, ha surgido inspiración por este rincón para motivar, para dar esperanza y para alentarte a seguir luchando con esperanza y determinación. Muchas veces nos resignamos al pensar que solamente se alcanzan los grandes logros yendo por el camino de la corrupción, y es cierto que es mucho más fácil llegar por esa autopista, pero la intranquilidad de saber que tienes una cuenta pendiente, y que puedes llegar a ser descubierto inminentemente, no permite que disfrutes de esos logros, ni que sea significativo lo que has alcanzado.
El árbol del conocimiento del bien y del mal era el que no debían ni siquiera mirar en el huerto del Edén, Adán y su mujer. Todo lo demás estaba bien, excepto el de tomar de ese fruto. Ellos no sabían lo que era bueno, o lo que era malo. Todo lo que hacían estaba bien, hasta que desestimaron la Soberanía de Dios y comieron de ese fruto. Entonces, el hombre llegó a saber que había un bien y un mal. Que podía alcanzar el éxito, pero lo haría de una de estas dos formas: bien o mal.
“
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre;~ Proverbios 1:8
”
En la canción del dúo brasilero, hay dos partes en que la madre misma recurre a Dios para que el porvenir de su hijo sea uno bueno. Hoy, muchos anhelan, a como dé lugar, el éxito y sin medir consecuencias, la mayoría termina como víctimas del esclavizante sistema que eligieron seguir para triunfar.
Es igual a cuando se habla de la mentira: una mentira necesita de otra para ser tapada; y la cadena nunca se cierra.
Así que si tienes deseos de triunfar, estás en todo tu derecho de sentir ese fuego en tu interior que te motiva a ir por más. Pero considera bien el modo en que lo perseguirás. Henry Ford dijo alguna vez que si crees que puedes, o crees que no puedes, en ambos casos tienes razón. Y parafraseándolo hoy, podría decir que tienes iguales posibilidades de lograr el triunfo, yendo por el camino del bien como lo harías si vas por el camino del mal. La diferencia entre ambos es que solo con uno lograrás trascender en la vida.
Es como cuando recorres el camino equivocado para llegar a determinado destino. Nadie te impedirá que sigas por el camino incorrecto, pero no vas a llegar al lugar que se suponía, si no eres capaz de reconsiderar la hoja de ruta y ver si acaso no debieras regresar a la encrucijada para rehacer el camino hecho, pero ahora en el camino correcto.
Los sueños nos fueron dados para que los alcancemos, y la mejor manera de lograrlos, es sabiendo que además de entregarnos por entero a ese sueño, lo hacemos sabiendo que dependemos de otros y tendremos por tanto que afectar con nuestro sueño a otros.
Qué miserable es la vida de aquellos que sólo viven para sí, y luchan pensando que solos podrán con todo, cuando al final, lo único que lograron es justamente quedar solos y frustrados por no haber hecho que ese sueño también brote en otras vidas y que inspire a los que comienzan a volar, a vivir sus propios sueños ligados a los demás y uniéndose a otros para llegar más lejos y además acompañados en el viaje.
El mundo entero es tuyo y puedes ir a conquistarlo hoy, pero no te olvides que también es de todos los que viven en él, y de todos los que todavía no llegaron a nacer. Dios sea contigo por donde sea que vayas.

